Los niños con cáncer podrán esquiar en las pistas de Aragón gracias a una bonita acción solidaria de Formigal y Panticosa. Desde el viernes 27 de marzo y hasta el domingo 29, niños oncológicos venidos desde Linares, Jaén, Sevilla, Albacete, Ciudad Real, Valencia, Murcia, Jaén, Canarias, Navarra, Zaragoza, Toledo y Madrid disfrutarán de las instalaciones de la estación de FormigalPanticosa además de aprender el deporte del esquí gracias a la Escuela Española de Esquí de Formigal.

El programa se denomina “Un gorro, una ilusión” y, por octavo año consecutivo, tiene el objetivo de acercar la ilusión de la nieve a niños con cáncer que se han tenido que enfrentar a una enfermedad como el cáncer desde casi el principio de su vida.

Los niños llegarán a la Ciudad Residencial de Búbal del valle de Tena y empezarán el fin de semana con juegos para conocerse entre ellos. Varios monitores de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer acompañan a los chicos en este viaje, además de Scouts voluntarios de Zaragoza.

Esquí, juegos, nieve y mucha diversión

El sábado un autobús cargado de ilusión les llevará a la zona de Anayet para empezar sus clases de esquí. Después, los niños podrán disfrutar de las actividades que Aramón Formigal-Panticosa ha preparado para ellos. Por ejemplo, podrán divertirse con un “Snake Glees” gigante, preparado especialmente para ellos en la zona de debutantes del valle de Anayet. Las actividades continuarán de nuevo en el precioso enclave de Búbal.

Pilar Ortega, presidenta de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer, cuenta que “niños y adolescentes esperan este viaje a Aramon con mucha ilusión, pues son unos días muy especiales para ellos, en los que se mezclan naturaleza, deporte y, sobre todo, amistad y compañerismo”. Y agradece un año más el compromiso de Aramon  que proporciona un fin de semana mágico de esquí a cincuenta niños con cáncer.

Ya el domingo, se emprenderá el viaje de regreso a Zaragoza, desde donde cada grupo de niños regresará a su ciudad con la ilusión de haber conocido el Pirineo Aragonés y sobre todo, el deporte del esquí. Un viaje que sin duda alguna puede darles mucha fuerza para seguir luchando contra esta enfermedad.